El Camino Hacia La Energía Renovable

Por: Alejandro Camargo


Desde hace varios años venimos escuchando que la energía solar y la eólica son el futuro, que nuestras ciudades, fábricas y hasta vehículos van a estar energizados por la energía que podemos aprovechar de nuestro entorno, de forma limpia y sin necesidad de quemar combustibles o desviar grandes masas de agua. Y es que la cantidad de energía, en forma de luz solar, que llega a la tierra es más que suficiente para satisfacer nuestras necesidades energéticas. Sin embargo, hoy apenas el 26% de toda la energía eléctrica generada proviene de fuentes de generación renovable, y si no incluimos a las hidroeléctricas, que impactan fuertemente el medio ambiente, esta cifra se reduce a menos del 10%.


¿Entonces dónde está el futuro que nos han prometido desde hace ya tantos años?


Pues la verdad es que la gran mayoría de las centrales de generación solar y eólica que están en operación hoy en día se instalaron en los últimos 5 años. Por lo tanto, aunque la proporción de energía que se genera con fuentes renovables no convencionales es pequeña hoy en día, su adopción ha crecido de forma exponencial. Para el caso de la generación solar su crecimiento es del 20% anual en promedio, mientras que para la generación eólica es del 12%. Este ritmo de adopción y de renovación tecnológica no tiene precedentes en una industria tan consolidada como lo es el sector eléctrico. Por lo que es natural asumir que la influencia de los gobiernos por alcanzar sus metas de reducción de gases de efecto invernadero es el causante de esta acelerada adopción, y en parte es cierto, sin embargo, la razón principal de este cambio es mucho más simple que eso.

Hoy la generación solar y eólica son las más baratas, si se instalan en un lugar con las condiciones climáticas adecuadas. Por lo tanto, es solo cuestión de tiempo para que nuestras fuentes principales de energía sean el sol y el viento. Y tomará décadas, pues transformar completamente un sector que demoró más de 120 años en llegar a su expresión actual implica un cambio gradual a escala global. Esta revolución energética se ha estado manifestando de diferentes formas, ya que la adopción de las fuentes de generación renovable, especialmente la solar, ha sido disruptiva en el sector eléctrico por los cambios estructurales que ha incorporado en el negocio.


Esta tecnología permite, por primera vez, que pequeños y medianos consumidores de energía eléctrica también la produzcan ellos mismos al instalar sistemas de generación solar. Por lo que el consumido pasa a ser un “prosumidor”, que es el termino acuñado para los productores y consumidores de energía eléctrica. Estos prosumidores están interconectados a la red eléctrica, por lo que compran y venden energía en tiempo real. Cuando consumen energía de la red, por ejemplo, en la noche, su contador funciona con normalidad, registrando el consumo total, mientras que cuando producen excedentes de energía y los entregan a la red, por ejemplo, en el día, su contador se devuelve, descontando de su consumo acumulado y reduciendo subsecuentemente su factura.



En Colombia, este esquema fue reglamentado en la resolución Comisión de Regulación de Energía y Gas – CREG 038 de 2018 y desde ese mismo año se está implementando. Este cambio fundamental en la forma de producir y consumir energía ha democratizado la generación de la electricidad, permitiendo que el ciudadano común tome una decisión clara frente a la energía que quiere consumir mientras ayuda a preservar el planeta. Además, cambia el esquema tradicional de la generación eléctrica, en el que grandes centrales producen la energía lejos de los centros de consumo para ser transportada cientos o incluso miles de kilómetros a través de una extensa red de transmisión.


En nuestro país ya hay comercializadores de energía eléctrica que adoptaron el modelo de venta P2P (“peer to peer” o nodo a nodo) de modo que un usuario común y corriente le pude comprar directamente energía a un prosumidor que instaló un sistema de generación renovable en su casa, oficina, finca o cualquier otro lugar. Este esquema conecta al generador con el consumidor directamente, permitiendo hacer el intercambio utilizando una app.


El cambio hacia un sistema de energía renovable a nivel mundial es lento, pero claro. Es un cambio que va a tardar varios años y que va a transformar como percibimos, compramos y generamos nuestra energía para bien de todos. Actualmente estamos en el periodo donde la expansión de estos sistemas está acelerando, por lo que vamos a percibir el cambio cada vez más, y antes de que nos demos cuenta el carbón, el diesel y el gas natural, en este orden, quedarán relegados al pasado.


Acerca del Autor: Alejandro Camargo


Ingeniero físico, graduado de la Universidad EAFIT y estudiante de finanzas. Experiencia trabajando en el sector eléctrico colombiano, mercados de energía mayorista y como investigador en baterías de iones de litio. Fundador de BATx, empresa especializada en la reutilización de baterías.


Est. 2020

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